Sesiones · Online

Terapia perinatal online, allá donde estés

No siempre es fácil encontrar hueco para ir a una consulta — y mucho menos en esta etapa. Por eso te ofrezco terapia online, adaptada a tus horarios y a tu ubicación, para toda España. El mismo acompañamiento que en consulta, sin que salgas de casa.

Antes de seguir leyendo

“Entre citas médicas, tratamientos de fertilidad, trabajo y un bebé recién nacido, desplazarte puede ser justo lo que te falta.”

No es falta de ganas. Es que ahora mismo no te sobra ni el tiempo ni la energía. Por eso la terapia online no es una versión “de menos” de la presencial. Para muchas, es la única forma realista de empezar.

Para quién es

La terapia online es para ti si … 

No hace falta que cumplas todos los puntos — uno solo ya es suficiente.

No vives en Málaga

Pero quieres trabajar con una psicóloga especializada en infertilidad y perinatalidad — algo que no siempre es fácil de encontrar cerca de casa.

Tu agenda es complicada

Tratamientos médicos, trabajo, un bebé recién nacido. Encajar un desplazamiento semanal, además de todo lo demás, se vuelve casi imposible.

Prefieres tu espacio

Te sientes más segura hablando desde tu propia casa, sin tener que recomponerte antes de salir a la calle después de una sesión.

Estás en tratamiento de fertilidad

Y necesitas flexibilidad real para encajar la terapia entre citas médicas, analíticas y pinchazos.

Ya has empezado a buscar sola

Has leído, has preguntado, has buscado en internet — y notas que necesitas a alguien que te escuche, no más información.

Te cuesta pedir ayuda en persona

Y empezar desde una pantalla, en tu propio terreno, te resulta más fácil que dar el primer paso cara a cara.

Ana Heredia, psicóloga perinatal

Ana Heredia · Nº colegiada: AO12481

La duda más habitual

“¿Es igual de buena la terapia online que la presencial?”

Sí. El formato cambia — el acompañamiento, no.

Te escucho, valido lo que sientes y, juntas, vamos viendo qué necesitas en cada momento — exactamente igual que en consulta. La calidad del vínculo no depende de la pantalla, depende de cómo lo construimos sesión a sesión. La mayoría de pacientes que empiezan online no notan diferencia con una sesión presencial, salvo la comodidad de hacerlo desde donde estén. Algunas, incluso, encuentran más fácil llorar o quedarse en silencio desde su propio sofá.

“Si tenemos miedo, lo cogemos de la mano y caminamos” — también a través de una pantalla.

Cómo funciona

Todo lo que necesitas saber antes de empezar 

De tu primer WhatsApp a la primera sesión

Primer contacto

Me cuentas brevemente tu motivo de consulta y vemos si puedo ayudarte. Sin compromiso.

Primera sesión online

Agendamos día y hora, y empezamos a trabajar juntas desde un espacio de confianza.

Proceso

Igual que en presencial: primero estabilización emocional, después profundizamos en tus objetivos.

Cierre

Repasamos lo aprendido y qué hacer si en el futuro necesitas volver a pedir ayuda.

Si todavía dudas

Lo que suelo escuchar antes de la primera sesión online

¿Y si se nota menos que en presencial?

¿Y si me da vergüenza llorar delante de la cámara?

¿Y si mi pareja me escucha desde la otra habitación?

Son dudas muy normales, y las resolvemos juntas en el primer contacto, antes de que tengas que comprometerte a nada. No tienes que demostrar nada en la primera sesión — solo necesitas un rato tranquilo y ganas de empezar.

Preguntas frecuentes

Sobre la terapia online

¿Atiendes solo en España o también en Latinoamérica?

Por ahora atiendo terapia online en todo el territorio español.

No, solo conexión a internet y un espacio privado donde puedas hablar con tranquilidad. Te paso el enlace de videollamada antes de cada sesión.

Sí, exactamente igual. Las sesiones se realizan por videollamada en un canal privado, y todo lo que hablemos se queda entre las dos.

Sí. Si en algún momento prefieres pasar a consulta presencial en Málaga, o al revés, podemos hablarlo y adaptarlo sin ningún problema.

No pasa nada, retomamos en cuanto se solucione. Lo importante es que tengas un espacio donde sentirte cómoda — el resto lo vamos resolviendo juntas, con calma.

No. No hace falta llegar al límite para pedir ayuda. Podemos explorarlo juntas en el primer contacto y ver qué necesitas realmente.

Ya llevas tiempo sosteniendo esto tú sola

Permítete aprender otras formas, pedir ayuda, probar — desde donde estés.